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domingo, 29 de abril de 2012

¿Te gustan los desayunos?

Pues en el centro de Zaragoza puedes disfrutar de un desayuno buffet a un precio bastante popular. No tendrá de todo, como esos salones de hoteles, cuando estás de vacaciones, que pasas de la sección de quesos, embutidos, a la de frutas a la de... pero para mí, auténtica amante de los desayunos, ha resultado muy muy satisfactorio.
"Quiche me" está situado en un lugar estupendo y céntrico de Zaragoza, en la Calle San Lorenzo, boca calle de San Vicente de Paúl. Su carta habitual en comidas y cenas está basada en quiches (como su nombre indica), ensaladas y algún otro plato.
Hace poco nos enteramos, por un folleto y por el boca a boca, que hacían desayunos. Entre semana con desayunos con crepes, mini chapatas etc. pero la bomba fue cuando leímos que también había desayuno buffet en fines de semana.

DESAYUNO BUFFET.
Aunque desenfocado, aquí podéis leer algo acerca del buffet y su precio, que no está nada mal, ya que en muchos sitios por ese precio te comes un trozo de tarta, el zumo y el café, y gracias. Y aquí, comprobado, hemos comido un poco de todo y muy rico.
Os incluyo algunas fotos
 
Chapatas variadas, zumos
Crepes dulces y salados, cafés
Bizcochos y tartas...

Y un ambiente sencillo pero muy cuidado, con toques con bastante buen gusto.
Como os digo, el buffet se sirve sábados y domingos... Aunque los domingos parece que son un día complicado para hacer planes de mañana, seguramente será el mejor día para aprovechar un desayuno como éste, antes de un paseo ( o manifestación, más bien, últimamente), alguna visita o actividad interesante, y una comida muy breve que anticipe una magnífica siesta.
¡Buen provecho, y buen domingo!

lunes, 19 de marzo de 2012

A gozar Londres

Cualquiera que me conozca sabe que me gusta mucho Londres. Realmente los vuelos baratos han ayudado a este vicio, ya que me ha resultado fácil encontrar un fin de semana para viajar allí. Y por otra parte, a quien le guste el turismo urbano, es una gran ciudad.
A pesar de todo, hay que decir que la gastronomía británica no es de las que más destacan. Sin embargo, su larga época colonialista ha "servido" para que encuentres sabores y aromas de muchos lugares en los restaurantes de la ciudad. Y hay algo que sí, no se me puede negar, que destaca: su repostería. A cada uno lo suyo.
Así que aquí van algunas recomendaciones para una escapada a Londres:
1- Si vas a Camden Town, que seguro que irás, come algo de lo que venden en los puestos de mercadillo. Hay gran variedad donde elegir y el precio es bastante económico. Además, esto te permite combinar comida de varios lugares: hindú, tailandesa, mexicana... Otro tema será encontrar sitio en una de las mesas, pero ¡para eso está la calle!
2- Si no lo quitan, y eres fan de los donuts, berlinas y rosquillas, no busques más: en Camedn también hay un puesto lleno de todo tipo de esta bollería.
3- Prueba el fish and chips. Parece una tontería, a pesar de ser (creo yo) lo más famoso, lo que tienes que comer sí o sí en Londres, pero a veces no llama mucho la atención la idea de comer un trozo de pescado con patatas fritas. Hay puestos callejeros, pero yo lo probé la primera vez en una típica taberna, con media pinta de sidra. Delicioso.
4- Si eres vegetariano, sabrás que en cualquier lugar parece haber más oferta que en España. Con esto quiero decir, sitios donde no cuestionan que un vegetal es un vegetal aunque lleve atún, ya que atún no es carne. En fin... Pues en Londres, como en otros sitios, eso sí, podrás encontrar mejor oferta de comida vegetariana.
5- Cotillea por las tiendas de alimentación, encontrarás productos curiosos para llevarte a casa, más económicos por supuesto que en las tiendas de turistas, y sin duda más cercanos a la realidad de lo que come la gente allí. Quizás el envoltorio te parezca menos "mono", pero también encontrarás cosas que te llamen la atención, aunque sea simplemente porque no lo conoces de nada.
6- Como estarás de un lado a otro, no te olvides tomarte un buen café. No es que en Londres haya en general buen café, para que vamos a engañarnos, pero hay suficientes cafeterías e incluso cadenas especializadas, que no te resultará tan complicado, sobre todo porque, al menos en mi caso, en los albergues el café no era café, al menos no el concepto que yo conozco... El café combinará estupendamente con un trozo de tarta o bizcocho. De zanahoria, recomiendo yo. De hecho, en la foto ¡no está la tarta!
7- Visita Portobello, si hace sol siéntate en una terracita y si puedes, busca una cerveza rosa como ésta. Estaba deliciosa, pero aun no tenemos claro si llevaba un vino o un sirope, no supimos entendernos o preguntar, pero sí supimos pedirla. Portobello es una zona muy bonita, al que le gusten las antigüedades y "trastos viejos" lo disfrutará. Y después, parada de descanso obligatoria.
8- Tómatelo con calma. Este consejo serviría para cualquier sitio. Si te gusta una ciudad, es por lo que ves y sientes cuando callejeas por ella, no por uno o dos monumentos. Por supuesto que tiene relación, claro. Cuando estuve en Roma casi me da algo, viendo monumentos en una y otra calle. Pero te tiene que transmitir algo, la tienes que disfrutar, tienes que poder descubrir un rincón no famoso que a ti te encante, y para eso necesitas andar por ella, disfrutarla, pararte. Si vas corriendo de un monumento a otro, es más difícil. Esto no significa que no te pases el día entero viendo cosas. Pero que no te pueda la necesidad de no perderte nada, porque es imposible cumplir esa expectativa. De las 5 o 6 veces que he podido ir a Londres, en todas ellas he visto cosas diferentes y maravillosas que no había visto, algunas muy famosas no las vi hasta este verano. De igual manera, yo tengo sitios que repito una y otra vez: el Museo Británico, Camden Town, una cenita en Chinatown, la zona Picadilly... Así que con calma.
9- Cena en Chinatown. Si te gusta la comida china, claro. No sólo por la cena en sí, sino por el ambiente. Aunque yo recomiendo directamente un plato: pide el crispy duck. A mí me encanta: son tiras de pato, con tiras de pan muy fino, cebolleta, salsa... me encanta.
10- Dulces y museos. Una cosa que me encanta de Londres y que me parece que debería ser así en cualquier lugar es que los grandes museos son gratuitos. Y hablamos del Museo Británico, de la National Gallery o la Tate. Por supuesto, aceptan donaciones, hay campañas de socios, etc. Pero ¿qué mejor manera de hacer accesible la cultura a todos que la gratuidad? Esto te permite entrar sin dudarlo aunque sólo tengas una hora para dedicarle, cosa que en otros lugares te lo piensas, porque pagar 8 o 10 euros para no poder dedircarle todo el tiempo, o quien no está muy convencido, entrar para estar mucho rato cuando piensa que se va a cansar... Por otro lado, en estos museos que he nombrado a mí personalmente me gusta también la estructura del Museo, algunos incluso con material específico para hacer con los niños, y (aqui entra el tema gastronómico) cafeterías y restaurantes bastante atractivos. Para hacer una parada y comentar el Turner de turno. Os dejo con una foto de la sección de repostería de la National Gallery, un museo maravilloso muy bien ubicado. Sirva esto para recordar también que la repostería inglesa está deliciosa.
Y por último, sin numerar, pero fundamental. Diviértete. Londres tiene de todo.
¡Que aproveche!

martes, 8 de noviembre de 2011

Vente a la Boquería, primo

En algunas ciudades que visito de vez en cuando, aunque no con tanta frecuencia como querría, existen lugares recurrentes a los que me gusta regresar una y otra vez. Relativamente cerca de Zaragoza, en Barcelona, tenemos un lugar paradisíaco para los amantes de la comida, la cocina e incluso la fotografía: el mercado de La Boquería.
Por lo visto su nombre real es Mercado de San José,está en la Rambla, por lo que su ubicación es excelente. Lleno de turistas, y por lo visto por las noches se llena de otro tipo de negocios, aunque eso no lo he constatado.
La boquería tiene puestos de frutas que te saltan a los ojos, ya sólo con sus colores te entra hambre, y en muchos de ellos tienen frutas exóticas o fresas (no fresones, fresas) para comer en el momento.

Además de frutas deliciosas, hay variedad de zumos preparados de colores llamativos que son muy consumidos por los curiosos del mercado.
Los puestos de verduras hacen que quieras ponerte a cocinar enseguida, lo malo en ese caso es si eres de fuera. Encuentras vegetales de muy buen aspecto, y a mí en particular me gusta mucho un puesto que tiene sobre todo setas, y también tallos de ensaladas deliciosos y flores para cocina.



Al que le guste encontrar cosas ricas para sazonar, encontrará especias, ajos, chiles... al natural y a granel...

O en envases traídos de diferentes países, además de una extensa colección de comida internacional. Yo aquí compré un bote de mole que usé hace poco para cocinar pollo y servir con tortitas de maíz. Una compra muy rentable.


Además hay puestos de gominolas perfectos para regalar o para devorar en el momento.

Si realmente se te hace tarde o llega la hora de comer y aún estás por allí, lo mejor es dar una vuelta por la sección de comidas preparadas: italiana, griega, japonesa... al peso y super rico, una buena opción para comer luego en el puerto o por las ramblas.

Por si todo esto no ha bastado, además de todo lo que se puede ver y disfrutar en Barcelona, cuenta la leyenda que hay un puesto en La Boquería donde venden insectos comestibles (hormigas, gusanos fritos, etc.), yo tengo en una guía el número exacto del puesto, pero creo que la auténtica gracias del asunto es tratar de encontralo paseando.
¡Buen provecho!

domingo, 16 de octubre de 2011

NUEVA YORK (I)

Una de las cosas que más me gusta y de las que más me fijo cuando viajo es en la comida. No se trata de una necesidad de hartarse a comer, sino que la comida forma parte de la vida cotidiana, de las constumbres, del folklore y de la historia de cada lugar, que te transmite todo eso con los olores, sabores, texturas y colores. Que te acerca a como vive o ha vivido la gente allí. Que te relaciona con la gente del lugar al que viajas.
Y bueno, también que te aporta placer. Incluso aun cuando no te gusta lo que pruebas, está el placer de probar cosas nuevas. Y si te gusta, qué voy a decir, está el placer de saborearlo.
Por eso esta sección de "Qué comer en dónde" tratará de dar sugerencias para viajes futuros, y sería estupendo que se pudiera ir completando con aportaciones vuestras.
Comenzaremos por un lugar en Nueva York donde pude comer uno de los mejores bocadillos que he tomado. El bocadillo de pastrami de Katz´s Delicattessen.

Estaba recomendado en nuestra guía de viaje, está situado en el Lower East Side. En estos delicattessen venden bocadillos, bagels y cosas así, bastante bien de precio. El sitio creo recordar que es bastante grande, así que no hay problema con las mesas.
El restaurante es bastante conocido por la escena de "Cuando Harry encontró a Sally" del orgasmo, bastante popular.

Cuando llegamos vimos que el más popular de todos los bocadillos era el de pastrami. El pastrami no es habitual en España, de hecho yo no estoy segura de haberlo probado antes de este viaje. Por lo que leo, el pastrami parece haber llegado a Estados Unidos a través de la inmigración judía de Rumanía. Se elabora con carne roja en salmuera.

El bocadillo es grande y muy lleno de carne, ya sabéis que hay en sitios que con una o dos lonchas de embutido y un poco de lechuga ya está. Eso no es lo que tomaréis si pedís este bocadillo de pastrami. LLeva mostaza, y es muy sabroso.
A continuación, una foto para acabar y que se os haga la boca agua.
Por cierto, el sitio tiene página web, por si queréis localizarlo.
Que aproveche