lunes, 16 de enero de 2012

BROWNIES... un infalible...

Los brownies son uno de esos postres típicos de la gastronomía estadounidense que ha traspasado fronteras hasta hacerse muy popular. La realidad es que se trata de porciones de pastel de chocolate, pero más denso... con nueces en su masa, es muy habitual que se sirva con helado de vainilla.
Se trata de una receta muy sencilla, y bastante rápida de hacer. Yo la he hecho habitualmente en el microondas, lo que hace que en todo el proceso en total gastes unos 30 minutos, y si tienes prisa y no es tu primera vez, quizás ni eso.
Los ingredientes son muy sencillos:
- 2 huevos
- 1/2 cucharadita de sal (que yo suelo olvidar a menudo...)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 taza de mantequilla
- 3/4 taza de harina con levadura (pero poca levadura!)
- 1/2 taza de cacao: yo utilizo chocolate de cobertura fundido, pero se podría hacer con cacao en polvo...
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de nueces peladas y troceadas... o al gusto...

Lo primero que mezclaréis son los huevos, batiéndolos con sal, azúcar y la esencia de vainilla.

Después, añadís la mantequilla fundida. Normalmente la fundo en el microondas, que es mucho más rápido que acordarme la noche anterior de sacarla de la nevera o ponerla en una sartén.
Mezcláis bien, y después añadís la harina con levadura.

Cuando tengáis una masa bien homogénera y sin grumos, mezcláis el chocolate.En mi opinión queda más rico con un buen chocolate de repostería fundido, pero lo he hecho alguna vez con cacao en polvo (no tipo "colacao", no confundir, yo he usado de comercio justo en concreto).

Por último, a la mezcla final, añadís las nueces, a vuestro gusto.
Mientras tanto, si vais a utilizar el horno... espero que se esté precalentando a 180º.

Por último, verted la mezcla en un molde engrasado. Yo la última vez hice pequeñas madalenas en moldes individuales de papel, pero reconozco que me gusta más el resultado cuando uso un molde rectangular más bien estrecho, ya que el molde influye bastante en el resultado final, tiempos etc.
Si lo hacéis al microondas, además de aseguraros que el molde sea apto para ese uso (jeje, parece obvio, pero...), el tiempo es aproximadamente 8 minutos a potencia máxima. El microondas reseca más al cocinar, y además el chocolate es fácil de quemarse cocinando, así que si os pasáis de tiempo puede quedar duro, reseco... mejor pecar de prudencia al cocinarlo, porque además luego el chocolate se endurece un poco al sacarlo del horno.
Si lo hacéis al horno, más o menos son 30 minutos a 180 grados, en molde de bizcocho. Si lo hacéis tipo madalenas en 15 minutos estará listo, como mucho.

Los brownies son un clásico, así que para acompañar todo el proceso os sugiero esta canción:

¡Buen provecho!

jueves, 5 de enero de 2012

FELIZ 2012

Antes de proseguir con el blog, con varias entradas que tengo casi en el horno, quería desear un feliz 2012 a todas y todos, y para ello utilizar imágenes de alguno de los regalos cocinados de estas navidades.

Feliz año y que aproveche.

Por cierto, no recuerdo donde vi que utilizaban hueveras para regalos pero me pareció una idea muy original como caja de dulces, fácil de decorar, re-utilizando material... Espero que os guste!




viernes, 9 de diciembre de 2011

Experimentando galletas de jengibre con mermelada de frambuesa

Hoy quería probar algo diferente. Ya había hecho galletas de jengibre, el año pasado para Navidad. Recuerdo que cuando las probé no fueron lo que más me gustó de todos los dulces que cociné, pero eso sólo al principio... Luego descubres que es muy difícil comer sólo una, que el que no sean extra-dulces y el aroma a canela y jengibre aún te da más ganas de comer y menos sensación de hartazgo... Vaya, todo un descubrimiento.
Otra de las cosas que quería experimentar desde hace tiempo era hacer mi propia mermelada. Sé que muchos habréis hecho, no tiene mucha dificultad, pero aun no había podido probar. Así que, esperando tener un momento, hace poco compré una bolsa de frambuesas congeladas pensando en hacer algo, no sabía aún qué.
Esta mañana he visto clara la combinación: las galletas de jengibre combinadas con un poco de mermelada de frambuesa, que le aportará el dulzor que quizás algunos pudieran echar de menos.
La receta original de las galletas de jengibre la saqué de la pagina pequerecetas.com. Yo he experimentado un poco con las proporciones para hacer menos cantidad... aunque ¿por qué menos cantidad? ¡Están tan buenas! En fin, con las medidas que he puesto yo salen como unas 15-20 galletas.
Los ingredientes son:
- 2 tazas de trigo sarraceno (en mi caso, que me sentía experimental) o harina .
- 3/4 taza de azúcar (en mi caso he puesto panela, lo que le da aún menos dulzor). Si alguien quisiera unas galletas más dulces, que aumente un poco la cantidad de azúcar, y que le ponga azúcar blanco, del de toda la vida.
- 1 huevo
- 1/2 cucharadita de levadura
- 1/2 taza de mantequilla (un poco más si veis que le falta un poco de consistencia a la masa)
- 2 cucharadas de esencia de vainilla
- 3 cucharaditas de jengibre en polvo
- 2 cucharaditas de canela
Si os fijáis en la receta original, veréis que ésta es una versión simplificada.

Los ingredientes de la mermelada, que he ido haciendo a la vez, son:
- 250 gr. de frambuesas
- 125 gr. de azúcar
- Ralladura de limón, al gusto.

Esta receta es otra de esas recetas que no precisan mayor complicación. Simplemente hacéis la masa uniendo los ingredientes: la harina o trigo con la levadura y el huevo y removéis; después la mantequilla derretida (yo uso el microondas) y lo mezcláis; después las especias y volvéis a mezclar.
La masa no es la típica masa blandita, es más bien quebradiza, da la sensación de que no va a ligar, aunque cuando comienzas a moldearla ves que sí, que no hay problema.


Mientras tanto, para hacer la mermelada, ponéis a calentar las frambuesas, previamente descongeladas en este caso, en un cazo, a fuego medio. Cuando ya se hayan calentado un poco, echáis el azúcar. La proporción es aproximadamente la mitad de azúcar que de fruta.
Yo lo he echado además ralladura de limón, porque me parece que el toque ácido siempre va bien. Esto es al gusto, y lo experimentales que queráis ser.
La mermelada no tiene otro misterio que ir removiendo. No he controlado exactamente el tiempo, habrá sido aproximadamente media hora. En este caso es cierto que había poca cantidad para cocinar.

Con la masa ya lista, me he puesto a moldearla. La primera opción ha sido hacer "canastillos" a mano. La segunda opción ha sido coger un pequeño cuenco y hacer círculos.

También he utilizado unos cortapastas que tenía en casa, que son siempre una buena opción para no complicarse. Lo que he tratado en todas es de hacer un pequeño hueco para ponerle después la mermelada, no demasiado profundo, sólo un espacio central algo más hundido.
El horno estaba precalentado, a 200 grados. Al introducir las galletas, en la bandeja de rejilla, lobajé a 175º aproximadamente. Las galletas son muy finas, así que no os despistéis con el horno, en 15 minutos como mucho están hechas.
Mientras las galletas se hacen, la mermelada, que ya puede estar terminada, se deja enfriar. Por supuesto, otra opción es prepararla en otro momento, pero ninguna de las dos recetas es muy complicada como para no poder hacerlas a la vez. Para que se enfríe más rápido, cambiarla a otro recipiente, a uno de cristal es perfecto.

El último toque de la receta es, tras dejarlas enfriar un poco, pero no hace falta del todo, ponerles la mermelada. Como habréis preparado un pequeño hueco para ello, no hay problema. En las que no haya tal hueco, podéis simplemente "pintarlas" un poco con la mermelada.

Aunque en algunas fotos no se aprecie como tal, el color es muy rojo y el aspecto apetitoso. Como os decía, el contraste de una galleta muy especiada pero no demasiado dulce con una mermelada un punto ácida y dulzona, es muy rico.

¡Cuidado!
Una advertencia muy seria.
Estas galletas son adictivas. Posiblemente son las especias. Ya lo he dicho al principio del artículo, y la mermelada no aminora su efecto...
Cada vez va in crescendo. Con más ganas de comer más galletas.
Varios viajes casuales a la cocina dan fe de ello.
¡Libraos de ellas cuanto antes!


¡Qué aproveche!

martes, 6 de diciembre de 2011

MAGDALENAS DE CALABAZA

La calabaza es para mí uno de los mejores inventos: tanto en dulce como en salado, es muy sabrosa y tiene muchísimas combinaciones. Cosas tan sencillas como una crema de calabaza o simplemente un poco de calabaza a la plancha o al vapor en una ensalada... yum yum.
Una de las cosas que amí más me gusta hacer es repostería con calabaza, en concreto lo que más he cocinado son ricas magdalenas de calabaza para desayuno,almuerzo, merienda... o cuando gustéis.

Los ingredientes son:
400 gramos de calabaza
400 gramos de azúcar (aunque si son 300 gramos queda menos dulce, pero muy rico, para los menos golosos). Recomiendo azúcar moreno.
4 huevos
300 gramos de harina blanca
2 cucharaditas de levadura
175 ml. de aceite de oliva o girasol. Recordad que el aceite de oliva se va a notar más en cuanto al  sabor.
1 cucharadita de canela (opcional, pero muy recomendable).
1 puñado de nueces o 2-3 cucharaditas de semillas de amapola.

La receta, super fácil.
Primero elaboráis la masa. En este caso no hay que batir los huevos de ninguna forma determinada, no hay nada más complejo que ir vertiendo en un bol los ingredientes de la masa...


Después se añade la calabaza troceada, en daditos, para que se reparta bien en todas las magdalenas. Se puede añadir tanto en crudo, y se horneará con el resto de ingredientes, quedando más consistente, o ya previamente cocinada. Yo en el segundo caso la he hecho un poco al vapor, por no perder el tiempo, y lo cierto es que se deshace más, se integra más con la masa. A mí me gusta mucho así. Sin embargo, esta vez la eché en crudo.


A los que os gusta mucho también la calabaza, os gustará de cualquier forma.
En cuanto a la canela, a esta receta le va muchísimo, le da un aroma muy bueno. La cantidad es aproximada, luego depende del gusto de cada uno. Si tenéis otras especias, lo bueno es experimentar. Yo en esta ocasión eché una mezcla preparada de "pan de especias" con canela, jengibre y no sé qué más que me traje de mis vacaciones en Francia este verano.
Se mezcla bien todo. Si vas a echar nueces o algún fruto seco, mézclalo en la masa directamente. También se puede, tras verter la masa en los moldes, poner un par de nueces encima, o como es mi caso, unas cuantas semillas de amapola. Al cocinarse tienen más sabor que en crudo.


El horno, como siempre, hay que precalentarlo.
Horneais las magdalenas aproximadamente veinte minutos a 180 grados.
Al sacarlas, si queréis, se puede echar aún en caliente azúcar glass por encima. Si no tenéis muy claro qué es mejor, como con la cantidad que os he dicho os saldrán fácilmente quince magdalenas, podéis hacer de ambas.


La receta, con la calabaza, la canela, las semillas... es muy aromática, perfecta para los desayunos de invierno, con una bebida bien caliente.


No sé... esto de las magdalenas, la bebida caliente... me viene cierto sabor a infancia...

Que aproveche!


sábado, 19 de noviembre de 2011

Tarta de la Mama


Hace días que no pongo ninguna receta... así que voy a poner una de las que tenía especialmente reservadas. No tengo fotos de todo el proceso, como sería ideal, sin embargo veréis que no tiene ningún misterio. Pero el resultado es impresionante, realmente.
Mi madre me pasó esta receta, sin embargo ya entonces se llamaba "tarta de la mamá", no sabría decir de qué libro o revista sacó esta receta.
La textura de esta receta es especialmente suave, y el sabor a chocolate es intenso. Normalmente no se come más que un trozo pequeño, porque llena bastante.
Eso no debería ser malo...
Los ingredientes son:
- 250 gramos de chocolate
- 250 gramos de mantequilla.
- 250 gramos de azúcar.
- 4 huevos.
- 1 cucharada sopera de harina.

Como podéis ver, uno de los trucos para la textura de la tarta es la poca presencia de harina. Y el resto de ingredientes, en proporciones equilibradas, también os hará deducir por qué llena enseguida.

Comenzad fundiendo el chocolate al baño María, y cuando esté totalmente fundido mezclad bien con la mantequilla y el azúcar.
Batid los huevos y lo mezcláis con la harina (en este caso no será difícil evitar grumos con poco esfuerzo), y mezclad con el resto en una masa bien ligada.
Mientras, precalentad el horno para ganar tiempo.
Verted el contenido en un molde engrasado con mantequilla. Yo suelo usar un molde de tarta no muy profundo.
Y he aquí el truco final: se hornea al baño María, para lo cual debéis echar agua en la bandeja del horno. Haced esto antes de introducir el molde, para que también se caliente el agua. Después, dejadlo unos 25 minutos a 180 grados.
Como podéis ver, el resultado no es complicado, y esta receta es deliciosa.


Por último y para acompañarle, la recomendación musical para esta tarta podría bien ser Olivia Ruiz y su "Femme Chocolat"


¡Buen provecho!

martes, 8 de noviembre de 2011

Vente a la Boquería, primo

En algunas ciudades que visito de vez en cuando, aunque no con tanta frecuencia como querría, existen lugares recurrentes a los que me gusta regresar una y otra vez. Relativamente cerca de Zaragoza, en Barcelona, tenemos un lugar paradisíaco para los amantes de la comida, la cocina e incluso la fotografía: el mercado de La Boquería.
Por lo visto su nombre real es Mercado de San José,está en la Rambla, por lo que su ubicación es excelente. Lleno de turistas, y por lo visto por las noches se llena de otro tipo de negocios, aunque eso no lo he constatado.
La boquería tiene puestos de frutas que te saltan a los ojos, ya sólo con sus colores te entra hambre, y en muchos de ellos tienen frutas exóticas o fresas (no fresones, fresas) para comer en el momento.

Además de frutas deliciosas, hay variedad de zumos preparados de colores llamativos que son muy consumidos por los curiosos del mercado.
Los puestos de verduras hacen que quieras ponerte a cocinar enseguida, lo malo en ese caso es si eres de fuera. Encuentras vegetales de muy buen aspecto, y a mí en particular me gusta mucho un puesto que tiene sobre todo setas, y también tallos de ensaladas deliciosos y flores para cocina.



Al que le guste encontrar cosas ricas para sazonar, encontrará especias, ajos, chiles... al natural y a granel...

O en envases traídos de diferentes países, además de una extensa colección de comida internacional. Yo aquí compré un bote de mole que usé hace poco para cocinar pollo y servir con tortitas de maíz. Una compra muy rentable.


Además hay puestos de gominolas perfectos para regalar o para devorar en el momento.

Si realmente se te hace tarde o llega la hora de comer y aún estás por allí, lo mejor es dar una vuelta por la sección de comidas preparadas: italiana, griega, japonesa... al peso y super rico, una buena opción para comer luego en el puerto o por las ramblas.

Por si todo esto no ha bastado, además de todo lo que se puede ver y disfrutar en Barcelona, cuenta la leyenda que hay un puesto en La Boquería donde venden insectos comestibles (hormigas, gusanos fritos, etc.), yo tengo en una guía el número exacto del puesto, pero creo que la auténtica gracias del asunto es tratar de encontralo paseando.
¡Buen provecho!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

HUESITOS DE SANTO DEL DIA DE LOS MUERTOS

Una buena amiga me sugirió un montón de recetas de Todos los Santos y Halloween, pero el poco tiempo que tengo últimamente me ha hecho decantarme por sólo una para este día de fiesta: huesos de Santo.
En teoría es sencillo, ya que básicamente hay que hacer mazapán, luego yema, y juntarlos dándole forma. Sin embargo nos ha mantenido entretenidos una buena parte del día. Eso sí, ahora me estoy comiendo uno y está muy bueno, se nota mucho la diferencia del mazapán casero y del de las figuritas navideñas de caja grande.
Me he basado en la receta de Eroski Consumer, aunque he cambiado algunas cosas en base a la experimentación.
Los ingredientes son:
Para el mazapán:
100 gramos de agua
200 gramos de azúcar
150 gramos de almendra molida.
Para la yema:
100 gramos de azúcar.
50 gramos de agua.
4 yemas.

Lo primero que hemos hecho ha sido el mazapán. Hay que hacer un almíbar fuerte con el agua y el azúcar al fuego y removiendo.

Después añadid las almendras molidas y revolver hasta hacer una pasta homogénea.

 En nuestro caso, con esta proporción, nos ha quedado muy seco para poder moldearlo, así que hemos echado más agua y lo hemos vuelto a reducir al fuego, hasta conseguir una pasta homogénea y modelable.
Por último, dejadlo enfriar.

Para preparar la yema hay que separar las yemas de las claras, por supuesto, y luego batirlas.  Igual que antes, debéis preparar almíbar con el azúcar y el agua, y cuando esté listo lo vertéis sobre las yemas batidas al tiempo que lo mezcláis. Lo ponéis en un recipiente para calentarlo al baño María, en el que revolveréis hasta tener lista una pasta muy espesa. Tenéis que cuidar que no llegue a hervir.

También hay que dejarlo enfriar.
Para el montaje final debéis esperar a que ambas masas estén frías. Sobre todo el mazapán debe estar moldeable, para lo cual os ayudará el azúcar glass.

Debéis amasar y estirar el mazapán en una superficie espolvoreada con esto. Después, cortar en cuadrados (según la web de referencia, en tiras de 4 centímetros primero y luego en cuadrados; yo lo he hecho a ojo).
La página web te recomienda otro tipo de montaje, que sin duda ayudará a que la forma quede más "perfecta", necesitaríais la ayuda de una manga pastelera con la boquilla fina. Nosotros lo hemos hecho de forma más intuitiva, ya que poníamos en el centro yema y enrollábamos, ayudando con los dedos a sellar el borde. Y lo rebozábamos en azúcar glass.

Después de hacer esto hasta que se ha acabado la yema, hemos devorado el mazapán que sobraba y yo personalmente tengo un subidón de azúcar. Pero todo muy bueno.
Aunque normalmente escribo recetas que ya he experimentado y constatado anteriormente en varias ocasiones, esta vez me atrevo a poner una después de la primera vez que la hago. Así que algunos aspectos quedan para mejorar: el mazapán debería haber estado algo más duro, y la forma de los huesos es mejorable. Seguramente siguiendo las instrucciones exactas quedará perfecto.
Por lo demás, no creo que sobrevivan mucho tiempo en casa...

Para terminar, un tema muy dedicado al día que acaba, para bajar el subidón de azúcar a base de gospel.

¡Buen provecho!